EL REY DE LA PARODIA

Odiado por unos, venerado por otros, Natxo Allende, alias “Torbe”, es el personaje más controvertido del porno español en su historia, debido a su particular carácter, su vocación de francotirador y su capacidad para reírse de todo, que le han hecho merecedor del sobrenombre de “El rey de la parodia”.

La historia de Torbe es la de cualquier friki que tiene la fantasía oculta de ser actor porno pese a sus escasas facultades físicas. Hace quince años, Natxo Allende editaba un fanzine llamado “La Comictiva” y dibujaba sus propias historietas. Era un compulsivo aficionado al porno y soñaba con compartir fluidos corporales con las grandes estrellas del cine X.
Pero Allende, que es un tipo tímido pero muy seguro de sus posibilidades, contactó con algunos amigos, invirtió dinero y se lanzó de cabeza al mundo del porno. Hace un decenio dirigió y financió “Torbe y sus cerdillas”, una serie de películas en las que combinaba el humor y el sexo que tuvo un enorme éxito al retratar un tipo de sexo real y cotidiano, mezclado con muchas dosis de ironía.
Aquella saga le abrió las puertas del cine X, ya que, desde entonces, se convirtió en un secundario habitual en películas del porno español, en las que interpretaba a personajes marcianos y alocados, como enHot rats”, “Motel freaks” o “Toxic”, todas ellas dirigidas por Narcís Bosch, en las que Torbe era capaz de disfrazarse de los personajes más absurdos y participar en escenas de sexo.
Poco antes, había abierto en internet su página web, putalocura.com, un sitio inclasificable en el que cuenta sus experiencias, opina sobre todo lo opinable o vende camisetas con mensajes imposibles y que, con el tiempo, se ha convertido en una referencia para el mundo freak de la red.
Pero el paso definitivo en su carrera en el porno lo dio al adaptar al cine X el personaje de Torrente, creado por su amigo Santiago Segura, quien le había dado la oportunidad de aparecer en dos de las tres entregas que Segura ha realizado sobre el detective facha, machista y del Atleti. En “Torrente X”, Torbe demostraba ser el principal defensor de la parodia en el porno español, un subgénero poco trabajado en el cine X nacional pero que goza de gran predicamento en el resto del mundo.
Un año después de aquel hito, en 2006, Torbe repetiría en “Torrente X 2: Misión en Torrelavega”, un irónico título que alude a la agria polémica que mantuvo con los habitantes de la bella localidad cántabra, cuando afirmó en su página web que allí las chicas era muy feas.
Aquel comentario fue el primero de los problemas que ha tenido Torbe por su descaro y sus pocos pelos en la lengua para decir lo que piensa. De hecho, Torbe ha arremetido contra la industria del porno y se ha desmarcado de la producción actual, dedicándose a grabar escenas para su propia web o a montar espectáculos de “bukkake” por diversas ciudades españolas.
Tras un tiempo apartado de la realización de películas porno, Torbe ha aprovechado la crisis que atraviesa el cine X convencional para trabajar en el campo de los cortos en internet y volvió el año pasado al largometraje con la versión X de “Verano azul”, un filme que garantiza diversión y parodia. Lo que mejor sabe hacer este personaje atípico y desvergonzado que, con un físico de consumidor de carajillos, se ha hecho un hueco en el porno español a base de trabajo y voluntad.