40. LA ERA DEL LÁTEX

A mediados de los 90, el cine X norteamericano se encuentra estancado en una bonanza económica que recuerda los años de la época dorada. La producción crece año tras año pero la calidad de las películas no sigue el mismo camino. Hasta la llegada de “Latex”.

LatexEn 1995 la industria americana produjo 8.000 películas X, una cantidad que multiplicaba por 80 lo que se realizó en 1978. Ante tal avalancha de títulos, trillar los productos de calidad es una tarea complicada. Con el soporte de vídeo, hasta los grandes directores acostumbran a filmar una docena de películas al año, algunas de ellas meramente alimenticias, por lo que ni siquiera la marca de calidad que presuntamente ofrecen los realizadores consagrados supone una garantía para el espectador. Este es el caso, por ejemplo, de John Leslie, consagrado desde sus incursiones en el cine negro, que realizó una excelente película (“Carne fresca”) al lado de otros filmes de menor factura y con el sexo como única fuente argumental (la tercera, cuarta y quinta entrega de “The voyeur”).
En tiempos de abundancia, una película iba a abrir el camino para el futuro cine X de calidad. Después del éxito de “Sex”, LatexMichael Ninn propuso a su productora Jane Hamilton una historia futurista, rodada en 35 mm., que se adelantaría en unos años al cine X del siglo XXI. “Latex” fue la película del año, tanto por el tratamiento de sus imágenes con la ayuda de las nuevas tecnologías como por su novedosa forma de abordar las escenas de sexo, con planos casi minimalistas. Del mismo modo resolvían Philip y Christian los encuentros sexuales en “Shane”, un western pasado por la batidora del porno que continuaba el obtuso lenguaje narrativo de “Deseo inmortal” y que tenía muchos puntos en común con “Latex”. También en formato de cine realizó el veterano Robert McCallum “Erotika”, una interesante historia sobre el ascenso profesional de una pueblerina que contó con la mejor interpretación de la carrera de Samantha Strong. En el mismo formato, Michael Zen dirigió “Blue movie”, la recreación de los difíciles tiempos de la clandestinidad del género, con Rebecca Lord y Steve St, Croix como protagonistas.
Chasey LainEn la vertiente más feísta del cine X, Gregory Dark volvió a reflejar sus desquiciadas obsesiones en la pantalla con la cuarta parte de su serie “New Wave Hookers”. De nuevo la imaginación de Dark se desbordaba en la pantalla con hombres disfrazados de animales y una enrevesada trama de mujeres que dominan a los hombres incluso en sus sueños. Y de nuevo, Dark contó con las actrices punteras de la nueva generación, encabezada por una castaña de ojos verdes que se convertiría en la reina indiscutible del porno americano a mediados de los 90: Chasey Lain.
Inspirada en parte por el gusto por los bajos fondos de Dark, “Kink” fue la revelación del año. Dirigida por el actor Joey Silvera, la película era un policiaco de excelente factura y con las suficientes dosis de sexo como para ser considerada por la crítica como una de las mejores producciones del año.
Mientras tanto, el “gonzo” seguía su triunfal caminar en busca de jóvenes dispuestas a hacer el amor con las cámaras como testigos silenciosos. John Stagliano volvía a la carga con “Buttman: Vacaciones en Europa 3”, en la que contaba con varias actrices europeas (la finlandesa Sabina o la checa Christine), Bruce Seven llegaba a la décima entrega de sus “Butsslamers” y Patrick Collins exprimía al máximo su “Sodomania” hasta alcanzar ya el capítulo 15.

 

 
251 hombres para ellaEL RÉCORD DEL MUNDO
La idea de los perversos John T. Bone y Ron Jeremy de entrar en el libro Guiness de los récords por la vía sexual se materializó en “251 hombres para ella”, un curioso experimento que pretendía filmar el “gang-bang” más grande de la historia. La actriz escogida para escribir su nombre en los anales de la historia fue Annabel Chong, una inglesa de origen asiático que estaba dispuesta a enfrentarse con 300 hombres durante 13 horas de rodaje y en tandas de ocho personas. La mayoría de los voluntarios que accedieron a compartir los honores del récord no tenían experiencia en el porno, aunque la productora situó a un actor profesional en cada grupo de sementales. Con Jeremy de maestro de ceremonias y Bone tras las cámaras, Chong sólo pudo llegar a hacer el amor con 251 varones, pero inició una moda que luego continuarían, en frenética carrera, Jasmine St. Clair o Rossana Doll.

 

 
 
 
Christy Canyon
 
IDAS Y VENIDAS
La efímera carrera profesional de las actrices de cine X está, en muchas ocasiones, llena de idas y venidas, retiradas y regresos, como si de toreros veteranos se tratase. En 1995, Christy Canyon, una de las actrices emblemáticas de los 80, decidió aceptar una suculenta oferta de la productora Vivid para retornar al porno después de tres años sin interpretar ninguna película. Fue para realizar “Comeback”, a las órdenes de Paul Thomas, donde la Canyon demostraba su oficio como si no hubiera transcurrido el tiempo. Pero, al lado de esta feliz vuelta, también abundaban las deserciones: Julia Ann, una de las actrices descubiertas por Andrew Blake en “Oculta obsesión” puso punto final a su incursión en el porno a comienzos de año con “Julia Ann Superstar”, de Toni English, un filme concebido exclusivamente para su lucimiento personal.