39. EL RESURGIR DEL PORNO ESPAÑOL

Tras un periodo de oscurantismo que duró cuatro años, en 1992 el cine X español volvió a la carga. De la mano de José María Ponce, el porno hispano ha consolidado una industria en los últimos años que goza de excelentes perspectivas en el panorama europeo.

La seducción de SherezadeSi Jesús Franco fue el padre del cine X español desde la legalización del género hasta su progresiva desaparición a finales de la década de los 80, el periodista madrileño José María Ponce puede considerarse el patriarca que hizo posible la recuperación del porno en España. Afincado en Barcelona, Ponce asumió en diciembre de 1992 la dirección de la versión española de la revista “Chic”, una publicación que funcionaría como plataforma para el resurgir del porno en nuestro país. Pero la inquietud de Ponce por recuperar el agónico cine X nacional no se limitaría a la prensa escrita. Con muy pocos medios y mucho entusiasmo, José María Ponce retomaría, tras cinco añMaria Biancoos de sequía, la producción de películas porno con la serie “Aficionados españoles”, bajo la fórmula ya utilizada por Ed Powers o Gérard Menou de entrevistar a actrices debutantes para desarrollar tres o cuatro escenas sexuales a modo de “loops”. En 1993, Ponce realizó “Los vicios de María”, un porno en el que su compañera sentimental María Bianco protagonizaba tres números sexuales. La serie promovida por el esforzado periodista se completó con “Las fantasías eróticas de Sonia”, “La seducción de Sherezade” y “Cambio de parejas”, todas ellas filmadas en 1994. Tras dirigir “Despedida de soltero” y “Venganza sexual”, Ponce acometió su proyecto más ambicioso. “Club privado” (1995) era un “thriller”, de mayor presupuesto al de sus anteriores filmes, cuya factura visual recordaba a las películas de Michel Ricaud o Mario Salieri.
Pese a que la revista “Chic”, en septiembre de 1996, dejó de ser un magazine de información sobre el género para convertirse en una publicación basada en las fotos eróticas, desde el abandono de José María Ponce, el camino para la consolidación de una industria en España se encontraba abierto. El Festival de Cine Erótico de Barcelona promovido por el propio Ponce desde 1993, la agencia de modelos eróticos Kistch o las sucesivas iniciativas (como “Proyecto X”) para crear una estructura industrial que diera cierta continuidad y diversidad al cine X español fructificaron a partir de 1996 con la aparición de una nueva generación de directores y actores que, con paso firme, ha situado a España en uno de los centros de producción del porno europeo. Así, actrices como María de Sánchez, Eva Morales, Sara Bernat, Alba del Monte o Sophie Evans, y actores como Álex Egea, Toni Ribas, Max Club privadoCortés o Nacho Vidal son responsables del buen momento que vive el porno español a finales de siglo.
Pero los grandes artífices del cambio han sido los nuevos realizadores surgidos en los últimos cuatro años del siglo. Alex Romero (“Adolescentes con senos turgentes”, “Bombones bañados de leche”), Dani Rodríguez (“El limbo y los culos según José”, “Sexo en el diván”), Xavi Domínguez o Tatiana Lies (“Ángel de noche”) son los herederos de Ponce, quien no ha dejado de dirigir porno en los últimos años (“Solas de madrugada”, “Perras callejeras”, “Vivir follando”). Mención aparte merecen dos realizadores por sus especiales características: Conrad Son, que fue el primer director que filmó porno en catalán (“Les exxxcursionistes calentes”) después de haber realizado varias películas bajo el auspicio de IFG, la primera productora nacional, y Narcís Bosch, cuyos trabajos han alcanzado, a decir de los especialistas, una calidad de nivel internacional. Desde su primer gran éxito “Caspa Bros”, en el que intervenía el cantante del grupo musical Siniestro Total Julián Hernández, Bosch ha demostrado sus cualidades en películas como “Taxi Hard” o “Bulls & Milk”, que le han hecho digno heredero del magisterio de Ponce.

 

 
Nacho VidalEL ROCCO ESPAÑOL
La nueva generación de actores españoles está comandada por Nacho Vidal, un catalán de origen valenciano que debutó en el cine X en 1996. Tras protagonizar “Perras callejeras”, “La venganza de Johnny”, ambas de José María Ponce, “Nikita, licencia para follar”, de Conrad Son o “Salomé”, de Luca Damiano, en 1998 Nacho fue contratado por John Stagliano para rodar en Brasil uno de las entregas de “Buttman en Río”. A partir de ese momento, la carrera de Vidal se desarrolla en los Estados Unidos, donde ha alcanzado el status de gran estrella del género. Convertido en uno de los actores más cotizados del circuito americano, Nacho ha trabajado a las órdenes de Patrick Collins (“Buttwoman vs. Buttwoman”, “Slutwoman 2”), Joey Silvera (“Please 6”) o Antonio Adamo (“Dangerous Things”). Ganó el premio a la mejor escena de sexo en la edición del 2000 de los AVN Awards por “When Rocco Meats Kelly 2: In Barcelona” y, desde 1998, dirige y produce sus propios filmes.

 
 
 
Una grande y negraAFICIONADOS CASTIZOS
La recuperación del porno hispano propició una oferta de lo más variopinta que se cimentó al margen de la industria. Por ejemplo, la productora Fisgón Club organizó en 1995 un concurso de vídeos caseros, dotado con cinco millones de pesetas, que acabó ganando una pareja de Castellón con su cinta “Chorizo de cantimpalo”. Además, algunos personajes conocidos por sus apariciones en programas de televisión hicieron breves incursiones en el porno. Fue el caso del Negrito Poly, un sexagenario que participaba en “La noche prohibida” de Antena 3, con “Una grande y negra”, o del boxeador Poli Díaz quien, tras finalizar su carrera en los rings, protagonizó un par de películas de escasa calidad.