ROCCO SIFFREDI

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Rocco Siffredi es el actor de cine X más importante que ha dado el viejo continente en su historia. No sólo por su portentoso físico, sino por la pasión con la que se emplea en cada una de sus actuaciones, su arrolladora personalidad y su capacidad para trascender el universo del porno y convertirse en un mito sexual contemporáneo.

Un viaje a París, donde sus hermanos regentaban un restaurante, hizo que un veinteañero procedente de la Costa adriática italiana se introdujera, casi por casualidad, en el mundo del porno. El chaval comenzó a frecuentar los clubes de intercambio de parejas y allí conoció al actor francés Gabriel Pontello, a quien admiraba desde los tiempos en que éste protaginzaba fotonovelas eróticas. Gracias a Pontello, debutaría en una película titulada “Belle d’amour”, que dirigía el entonces poco conocido Michel Ricaud. Hizo alguna película más, pero, a mediados de la década de los 80, el cine X europeo no estaba como para tirar cohetes, así que el joven Rocco Tano (Ortona, 1964) decidió dejarlo y marcharse a Londres a probar suerte como modelo. Allí estuvo tres años, alejado de un trabajo que le gustaba pero que no le daba para vivir. Afortunadamente para la historia del porno, en 1987, Rocco volvería sobre sus pasos para no abandonar nunca un negocio que lo ha convertido en el mayor mito que ha dado jamás el género.
Su recuperación como actor llegó de la mano de Mario Salieri, quien lo contrató para protagonizar sus primeros filmes. Rocco era un actor fiable, de buena presencia y con una espartana disciplina en los rodajes, algo que Salieri siempre apreció. John Stagliano vio una de esas películas que hizo para Mario Salieri y lo llamó para trabajar con él en los Estados Unidos. Allí, Rocco se convirtió en Darío, un personaje hecho a su imagen y semejanza que servía como gancho a Stagliano a la hora de conocer chicas para los filmes de su serie Buttman.
Desde su desembarco en los Estados Unidos, de la mano de John Stagliano, Rocco Siffredi se eregiría como el actor X más cotizado del planeta. Solicitado por los directores, que veían en su fogosidad el secreto para llegar al gran público, y adorado por la mayoría de las actrices (sólo tuvo problemas con Hyapatia Lee por su poca delicadeza en las escenas de sexo), cuya compañía les reportaría premios del sector, la carrera de Rocco fue tan fulgurante que, en 1993, optaría por producir y dirigir sus propias películas. En los cinco primeros años de la déacda de los 90, Rocco era un seguro para aquellas actrices que aspiraban a conseguir un premio en los festivales más importantes del sector: trabajar con Rocco en una escena de sexo aseguraba una nominación o un galardón, dada la pasión que el italiano ponía en cada uno de sus encuentros sexuales. Su carrera como director no menoscabó la fama de mito sexual que adquirió desde su llegada a los Estados Unidos. Más bien al contrario. Al revés que muchos de sus colegas, Rocco se reveló como un director innovador y preocupado por crear situaciones sexuales excitantes que, en ocasiones, han sido interpretadas desde algunos sectores críticos, como vejatorias para la mujer. Su condición de mito sexual le valdría, en 1999, el reconocimiento del cine convencional, al ser elegido para interpretar “Romance”, de Catherine Breillat, una directora con la que repitió cinco años más tarde en “Anatomie de l’enfer”. Además, Rocco, que es toda una celebridad en Italia, ha protagonizado diversos anuncios publicitarios y ha participado en campañas públicas. Rocco tiene el club de fans de un actor masculino más numeroso del mundo, vive entre Roma y Budapest con su mujer, la actriz húngara Rosa Caracciolo, con la que ha tenido dos hijos y sigue dirigiendo películas, aunque su participación como actor cada vez es más limitada.
 

 

  • Rocco Tano
  • Nació en Ortona (Italia) el 7 de mayo de 1964.
  • Ha participado como actor en más de 1.300 películas X y ha dirigido unas 150.

 
 
 
        FILMOGRAFÍA BÁSICA

  • “Culitos amorosos” (“Buttman Ultimate Workout”, 1990), de John Stagliano.
  • “Mi más íntimo secreto” (“Secrets”, 1990), de Andrew Blake.
  • “Camaleones del amor” (“Chameleons: Not the Sequel”, 1991), de John Leslie.
  • “Face Dance” (1992), de John Stagliano.
  • “New Wave Hookers 3” (1993), de Gregory Dark.
  • “Rocco el guardaespaldas” (“Rocco est Bodyguard”, 1993), de Rocco Siffredi.
  • “Marqués de Sade” (“Il Marchese de Sade”, 1995), de Joe D’Amato.
  • “El porno del milenio” (“www.roccofunclub.com”,1999), de Rocco Siffredi.
  • "Las intimidades de Rocco en Barcelona" ("Who is fucked Rocco?", 2005), de Rocco Siffredi