MARC STEVENS
Su propia madre llegó a definirlo como "un actor con una especialidad", porque Marc Stevens, sin ser un buen intérprete dramático, brilló en los tiempos en los que el porno trascendía su vertiente sexual. Pero en la cama era infalible, transmitía seguridad en la cámara y sabía lo que se hacía. Marc Stevens fue un actor anacrónico, que hoy sería uno de los reyes.
Nacido en plena segunda guerra mundial, Marc Kutner sirvió en el ejército norteamericano en Alemania antes de dedicarse a los espectáculos eróticos, a partir de la liberalización de costumbres que se produjo a mediados de la década de los 60 en los Estados Unidos.
Junto a Jamie Gillis y Harry Reems, Marc Stevens formó el trío de pioneros que rodó, a finales de los años 60, un gran número de “loops” para su proyección en las sesiones de repertorio. Stevens trabajaba como stripper en los espectáculos de Times Square cuando conoció a Tina Russell, quien lo animó para que participara en películas X. Rodó unos 300 cortometrajes mudos antes de que el porno se convirtiera en un fenómeno social, precisamente por una de las pocas películas en las que no actuó en aquella época, “Garganta profunda”.
Conocido como “Mr. Ten and Half Inches”, dimensiones que presuntamente tenía su miembro viril, Stevens participó en gran parte de los títulos míticos de los años 70 como protagonista o como actor de reparto. En “El diablo en la señorita Jones”, Marc Stevens es uno de los compañeros de cama en el proceso de iniciación al sexo del personaje interpretado por Georgina Spelvin, actriz a la que había conocido unos meses antes en uno de los rodajes y a la que ayudó en su debut en el cine X. Gran amante de los animales, Stevens tenía en su casa un auténtico zoológico. Uno de esos animales era la serpiente que compartió escena con Spelvin en una mítica escena del filme de Damiano. En “Sensuales tardes con Pamela Mann”, Marc Stevens encarnaba al primer amante de las aventuras amorosas de una mujer casada. Sus famosas diez pulgadas y media quedaron inmortalizadas para la posteridad en una célebre fotografía de Robert Mapplethorpe, considerada una obra de arte. Como muchos de sus compañeros de profesión, Stevens tuvo serios problemas con las drogas, probablemente debidos a su ritmo de vida, puesto que, durante toda su carrera en el porno, compaginó su trabajo con el de stripper e incluso llegó a formar una compañía estable de bailes eróticos de la que también formaban parte Annie Sprinkle y Gloria Leonard.
Sin embargo, Stevens no tuvo demasiados papeles protagonistas en su carrera, puesto que era un mal actor, difícil de
soportar en la vertiente dramática, tan apreciada en la época. Pero tenía algo, una virtud que su propia madre definió como “una especialidad”. En 1977, Marc Stevens, un personaje muy apreciado por aquellos que dieron sus primeros pasos para que el porno se convirtiera en una floreciente industria debido a su fiabilidad, encanto personal y magnetismo ante las cámaras, comenzó a dirigir sus propias películas, filmes menores que servían de complemento a las películas de mayor presupuesto. Sin embargo, con la llegada del vídeo su carrera fue languideciendo, hasta que su actividad se detuvo cuando conoció que había sido infectado por el virus del SIDA, al parecer por haber tenido contacto homosexual fuera de los platós, ya que el actor era bisexual y llegó a protagonizar incluso, en su primera época, películas de porno gay. Víctima de la fatal enfermedad, Marc Stevens falleció en 1989.
- Marc Kutner.
- Nació el 9 de febrero de 1943 y falleció en agosto de 1989.
- Participó en unas 80 películas X y unos 300 “loops” o cortometrajes pornográficos.
FILMOGRAFÍA BÁSICA
- “”El diablo en la señorita Jones” (“Devil in Miss Jones”, 1973), de Gerard Damiano.
- “Sensuales tardes con Pamela Mann” (“The private afternoons of Pamela Mann”, 1974), de Henry Paris
- “Defiance” (“The Defiance of Good”, 1975), de Anthony Spinelli.
- “Naked came the stranger” (1975), de Henry Paris.
- “The presidential peepers” (1975), de Latour Lamour.
- “Souperman” (1976), de Fred Lincoln.
- “Garganta profunda 12 años después” (“Throat 12 years after”, 1984), de Gerard Damiano.
- “Ultrasex” (1987), de Gerard Damiano.
