EL HOMBRE DEL PELO TATUADO

Pocas veces el porno ofrece la oportunidad a uno de sus actores de convertirse en estrella del cine convencional. Si acaso, los antecedentes de actores o actrices que han logrado eso que los americanos llaman “cross over” se limitan a pequeños papeles secundarios en películas comerciales. Baste recordar que Ron Jeremy, el actor de cine X que en más ocasiones ha trabajado en películas convencionales, nunca pasó la barrera de ser un actor de reparto en las producciones en las que participó.

CONRAD SON VUELVE A LA CARGA

El inquieto Xus Capitán (Barcelona, 1966) trabajó hasta 1997 como animador cultural en el ayuntamiento de su ciudad natal. Su carácter extrovertido, su capacidad para organizar eventos y su increíble facilidad para vender los productos en los que se embarcaba le procuraron una merecida fama de persona responsable y trabajadora. Pero Xus, que tenía sus contactos con la industria del cine español, quería hacer cine y le gustaba el sexo, de manera que decidió cambiar de vida cuando la productora IFG le tentó para trabajar haciendo películas X.

NO SIN MI MARIDO

La reconversión de la industria norteamericana del cine X a raíz del escándalo provocado por el descubrimiento de que Traci Lords había protagonizado casi todas sus películas siendo menor de edad produjo un puñado de consecuencias en el cine porno. Las más evidentes fueron la reducción de costes, la definitiva hegemonía del vídeo como soporte de filmación y la desaparición de la imaginación a la hora de realizar las películas. Las menos, la aparición de la figura de la esposa fiel en las escenas de sexo.

PORNO AL ESTILO CECIL B. DE MILLE

A mediados de 1973, la Corte Suprema del estado de Nueva York dictaminó que cuatro películas, entre ellas “Tras la puerta verde”, contenían tantos “actos de perversión sexual que habrían sido considerados obscenos por las costumbres de las comunidades de Sodoma y Gomorra”. Los hermanos Mitchell, envalentonados por el éxito de su primera película, decidieron acometer la primera gran superproducción de la historia del porno, un filme X al estilo Cecil B. DeMille que titularon precisamente “Sodoma y Gomorra: Los últimos siete días”, en homenaje a la retrógrada resolución del órgano judicial neoyorquino.

CINE INDIE Y PICANTE

Hace más de un año, Rubén dos Santos (Barcelona, 1975) inició el rodaje de “Psicosis homicida”, un thriller que mezclaba el terror y el erotismo en la línea de sus anteriores trabajos, “La huella del deseo” y “El precio del pecado”. Durante tres meses, de forma interrumpida, Rubén rodó secuencias de lo que iba a ser el filme, como un rompecabezas que sólo se podría armar en su cerebro en la sala de montaje.

EL MUNDIAL EN PELOTAS

El fútbol y el porno tienen más puntos en común de lo que, a simple vista, pudiera parecer. Ambos requieren de capacidad física para ser practicados y en ambos se utiliza como herramienta de trabajo alguna extremidad o apéndice de la parte inferior del cuerpo, aunque en las dos disciplinas la cabeza sea fundamental para conseguir el éxito. Un futbolista con excelente técnica y sin cerebro acaba convirtiéndose en Prosinecki, personaje de anuncios ridículos; un actor porno con habilidades para follar pero exento de un mínimo de inteligencia puede terminar como Marc Wallice, desterrado de la industria.

A SERBIAN FILM

El cine porno y el cine convencional son como dos hermanos que, nacidos de la misma madre, eligieron seguir caminos diferentes e, incluso, ignorarse. Sólo en sus comienzos en la legalidad, el cine porno intentó parecerse al cine convencional, pues, en ese lejano pasado, las películas se exhibían en las mismas salas comerciales, gozaban de los mismos canales de publicidad para su promoción y, en ocasiones, las veía el mismo público. La aparición del vídeo y el consiguiente abaratamiento de los costes de producción alejaron definitivamente del cine convencional los intentos del porno por parecerse a él.

LA CUNA DEL PORNO ESPAÑOL

En 1975, el local situado en la confluencia de la calle de Nou de Rambla y el Paralelo era un tablao flamenco que regentaba La Bella Dorita, la legendaria cantante y bailarina de cabaret que había revolucionado la Barcelona de los años 40. En diciembre de aquel año, María Yáñez, La Bella Dorita, tenía intención de vender su sala de fiestas para retirarse, con casi 75 años, a una residencia geriátrica en la que pasaría los últimos años de su vida. Juani de Lucía y su marido, una pareja joven que, al contrario que muchos matrimonios de la época, había viajado por el mundo y había visto que la revolución sexual en España era una asignatura pendiente, decidieron adquirir aquel viejo tablao para convertirlo en algo muy diferente.

EL ESCRITOR

En el verano de 1974, Georgina Spelvin todavía gozaba del reconocimiento popular que alcanzó como protagonista de “El diablo en la señorita Jones”, estrenada un año antes. Después de aquel éxito, Spelvin aprovechó el filón y formó parte del reparto de una docena de producciones en pequeños papeles bien pagados. Lo suficiente para mantener su estela de tardía figura del porno.

RETRATO DESNUDO DE UNA ÉPOCA

Dentro de unos días se cumplirán 35 años de la primera proyección pública de "Exhibition”, la película que marcó un antes y un después en el cine porno europeo. A mediados de 1975, el cine erótico francés se encaminaba irremediablemente hacia el sexo explícito. El estreno, un año antes, de la mítica Emmanuelle, de Just Jaeckin, había representado el techo del cine “soft” y los directores que realizaban películas de alto contenido erótico comenzaban a plantearse la posibilidad de incluir planos sexuales aprovechando el vacío legal que existía en el país galo sobre la materia tras la supresión de la censura, en marzo de aquel año.

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